Si no te hubieses ido.
Si no te hubieses ido seguiría soñando mil veces despierta contigo.
Te hubiese amado tanto que ni yo misma hubiese podido controlarlo. Sentir que estabas cerca me daba fuerzas para andar. Caminaba sola, pero de la mano de tu recuerdo. Mirar el reloj y saber que quedaban pocas horas para verte me bastaba para aguantar cualquier minuto de tu desolada ausencia. Intuir que iba oírte, mirarte y olerte daba paz a mi alma inquieta.
Si no te hubieses ido quizás te hubiera revelado mi más profundo secreto. Me hubiese liberado de ese silencio que por años me tuvo presa. Te hubiese dicho que no había noche que no extrañara tu voz sonriente, tus locuras de niña grande de ambiciones interminables y que tus sueños daban brillo a los míos porque tu entusiasmo embriagaba el mío.
Si no te hubieses ido te hubiera dicho que lo que yo sentía no te heriría. Que no quise espantarte con mi amor desmedido. Que siempre cuidaría de no ahogarte con este descontrol de emociones que pegan gritos de desespero porque lo que llevo dentro no entiende ni siquiera cómo puede ser posible.
Si no te hubieses ido quizás no hubiese crecido yo porque mi tiempo solo era tuyo y no había cabida a nada más que no fueras tu.
Si no te hubieses ido quizás nunca hubiera sabido que amar solo se hace una vez porque lo que sigue después son solo las réplicas de querer volver una y mil veces más a eso que sentí en el ayer.