Cuerpo y alma

Envuelta en lágrimas le tomó la mano con fuerza sintiendo como el latir de su mujer moribunda poco a poco se iba apagando. La mirada profunda de aquel cuerpo, ya casi convertida en ángel, se iluminaba como si tratara de avisarle a su chica desconsolada de que algo maravilloso a su vida se acercaba. Sus párpados se cerraban mientras su espíritu despegaba llevándose consigo un trozo del alma desgarrada de la pobre viuda desdichada.

Las cuatros estaciones pasaban y pasaban y a la chica viuda los recuerdos le atormentaban. Nunca más vio un rayo de sol que traspasara su ventana, pues entre sombras y fantasmas quedó para siempre atrapada.

Su alma desgarrada viajó por años en el aire hasta que un día en el llanto de una hermosa bebé renació tan campante. La niña crecía siempre alegre y radiante. Le sobraban los chicos a su alrededor mirándola a cada instante, pues todos querían de ella conquistar su corazón que rebosaba de amor insaciable.

No obstante, la chica que tenía un rostro de princesa y le sobraba el oro y los diamantes no lograba sentirse llena y prefería mantenerse distante. Lo tenía todo amor, belleza y una vida cómoda, pero no entendía la razón de ese vacío que cada vez se hacía más grande.

Muchas fueron las citas psicológicas a las que acudió para ver si en su mente pasaba algo que se escondía silente. Nadie logró ayudarla. Así que su sonrisa y su mirada, de niña tierna y valiente, ya no brillaban como en aquellos años en donde todo era resplandor, risas y rodeada de mucha gente.

Un tarde, mientras caminaba sin rumbo en el campo, la fortuna le llegó de frente. Una dama con pinta esotérica de esas que pareciera que leen la mente se acercó a ella y le dijo: - Tu alma pertenece a otra gente.

Con asombro y con la curiosidad latente la tomó de la mano y se sentó con la dama en un banco roido por las tempestades del ambiente y suplicando le preguntó: - ¿En donde descansa el cuerpo de este trozo de alma vacía que camina sin sentido y sin ninguna razón aparente?

La dama acostó a la chica sobre el césped y le pidió cerrar los ojos y así empezó a hacerle una regresión para poder conectar con alguna posible reencarnación. Viajando y viajando en el universo mental de colores y estrellas se encontró a otra chica que tiempo atrás se había quedado sin alma y sin corazón, pero que aún tenía vida sin vida rodeada de nubes negras.

- Su vida quedó rota tras la pérdida de su amor y fue una gran tristeza. Dijo la dama. Quien, además, le dio luces y le enseñó el camino para que fuera al rescate de esa alma en pena.

La chica emprendió el viaje llena de entusiasmo solo por saber que daría vida a quien por largos años vivió desahuciada por el dolor. Largos caminos atravesó, sin embargo, su ánimo nunca cedió. Hasta que al fin en su mirada algo brilló. Sentada en la orilla de un embarcadero aquel cuerpo y su alma lograron hacer conexión. Las dos chicas se miraron y sonrieron como si siempre hubiesen vivido alguna historia, pero os aseguro que no era una historia de dolor. El hecho es que un nuevo cuento empezaba y lo que comenzó como una gran amistad con el tiempo se fue convirtiendo en un hermoso amor.