Que ganas de besarte
Pensarte sin límites ni frenos está provocando en mí un viento huracanado. Ese constante giro de emociones que siento al imaginarte está destruyendo cualquier trozo de realidad que se atreva a crear muros de protección absurda. ¡Qué ganas de besarte! Necesito tocar tu boca con la mía antes de que ese huracán acabe con lo que me queda de entrañas y explote el alma.