Mar de África

Mirar tu puerto africano hace más fluido mi respiro.

Andar con una copa de vino en mano y beber de él da calidez a mis sentidos. Esos sorbos que amasan el corazón frío calentando las ganas de estar contigo. Vino que embriaga dando fuerza a mis latidos. Todo aquello que es oscuro aclara y aumentan las ganas de enredarme contigo.

Hazme tuya. Pierde los sentidos. Que los míos los he perdido hace rato y mis oídos no se cansan de escuchar tus gemidos.

Me pierdo entre tu cuerpo y el mío. Quiero morir en la eternidad de sentir cada gesto, cada aruño, cada gota de sudor que resbala sobre este corazón mío.