El tiempo
Cuando estamos contentos y felices en una situación o en un lugar, sentimos que la aguja del reloj va a toda prisa. Nos quejamos y, a la vez, nos da rabia que el tiempo no sea suficiente para seguir en ese gozo que embriaga el alma.
Otras veces en cambio, cuando nos sentimos tristes, decepcionados o molestos, ese tiempo se alarga, se hace eterno. Cada segundo que pasa es como un boomerang que va y vuelve trayendo consigo la impaciencia de quien espera despierto el amanecer de un nuevo día.
Tiempo amigo. Tiempo enemigo. Tiempo que corres sin mirar corazones. Y yo que te ignoro porque de ti mismo aprendí que el presente es lo único que valoro.