Mar Caribe

Toma mi mano y sal de tus aguas del Cantábrico. Haremos un viaje en camiseta y sandalias a otro mar más cálido. Caribe mío de vistas cristalinas y palmeras verdes y amarillas dale la bienvenida a la mujer que hoy es mi vida. Sobre arenas blancas nos sentaremos en la orilla viendo el sol caer mientras bebemos tequila.

–No señor. Mejor nos vamos de esta orilla que prefiero ver la luna y cómo las estrellas brillan. Pero tráiganos la tequila que aquí seguiremos esta vigilia embriagándonos de amor junto a este mar mientras nadie nos vigila.

En dos chinchorros sentaditas con cuatro en mano me cantarás una de las tuyas escritas. Y yo, como siempre, estaré cerquita escuchando atenta cada letra que tu voz me dedica. Corazón loco que brinca y brinca cada vez que tus ojos me miran.

–No me interrumpa señor que no tengo mente ahorita. Ya no queremos más tequila. Mejor traiga un agüita de coco a ver si mi pecho se tranquiliza.