To my queen
A tres sillones de ti, pero lejos de ser alcanzada. Embelesas mi mirada con tu gesto de inteligencia pícara que cautiva la sala. Atrapada en tus ojos almendrados color verde y enganchada a tu risa tímida. A tus pies rendida me tienes. Para ti seré fiel por siempre reina mía. No habrá mal que aceche alrededor de tu alma vestida, pues ahí estaré yo a tu lado y a cada instante presente. Defendiendo valiente y con mi furor ardiente contra aquel que intente herir tu corazón latente.