Punto medio

Me encuentro a solo un hilo entre mi realidad latente y mi realidad inexistente. Quisiera deshacerme de la comodidad de saber a dónde voy sin un verdadero rumbo.

Estoy a un paso de saltar del lugar en donde el viento y la vida de otros me empujan a caminar a aquel mundo que, aún sin conocer, me pide a gritos que me lance para ya no retroceder.

Estoy en el punto medio entre lo conocido que me sabe a sal y lo desconocido que apunta tener sabor a miel. Poco queda para decir adiós a ese mundo que me enseñó tanto a no quererlo más. A un centímetro estoy de voltearme y darle las gracias por haberme hecho quien soy y así poder darme cuenta que ahí no quiero seguir ya.

Ser o no ser. Yo quiero seguir siendo. Quiero mirar mirando y no apartar la vista de lo que no quiero ver. Quiero admirar. Quiero sentirme orgullosa de seguir a gente que le de sentido a mi respiro. Quisiera irme y olvidarme de ti, de mi mundo y su raíz.

No quiero ya sentir culpa de dejarte porque me entregué entera a ti y tu me diste lo mejor que pudiste darme. Pero ya no me sirves. Ya nada a tu alrededor me expande el aire de mis pulmones, ni siquiera el suspiro que antes me provocabas al pensarte.

Estoy en el punto medio en donde no se si saltar y olvidarte o quedarme y vivir desde lejos el castigo de desearte.